Aunque las cosas en general estaban mejorando en mi vida, es decir, tratando de enfrentarme a ella aunque sin abandonar mi pesimismo natural, la crisis siempre estaba presente de un modo u otro.
De hecho, esa era precisamente la paradójica dualidad que me caracterizaba: cuanto más alto subía, más dura era la caída. Las subidas eran, obviamente, relativas. Con ellas me refiero más bien a etapas de aparente bienestar.
Como acababa de empezar la Universidad y se me abrían múltiples posibilidades, la mayor parte del tiempo me encontraba feliz y distraído. Comencé a quedarme a salir en la capital con mis nuevos amigos y amigas, traté de adherirme a la realidad con más fuerza, olvidando el melancólico pasado que dejaba atrás.
Pero incluso en estos momentos de relax y efímera comodidad, mi lado negativo aparecía de repente y me deprimía sin saber bien por qué. Me sentía perdido e incompleto, nada me llenaba y, aunque con mis compañeros de piso me unía una gran amistad, a veces me sentía del todo aislado. Tanto es así que una tarde, después de beber cerveza con mis nuevos compañeros, regresé al piso e intenté ahorcarme colgándome de una lámpara. Esta cedió haciendo un poco de alboroto por lo que, ruborizado, desistí y opté por regresar en autobús al pueblo. Una vez más, dudo que este intento de suicidio fuera en serio. Probablemente no fuera más que una llamada de atención. Nadie me descubrió, en cualquier caso. Era un desahogo que necesitaba para mí mismo, para dar salida a ciertos demonios que me carcomían por dentro.
Adonde quiero llegar es que la muerte seguía siendo una dulce obsesión para mí. No en plan gótico o siniestro, pero sí en el sentido de no tener nada que perder. Morir estaba bien, pese a tener solo 18 o 19 años.
Por eso, cuando escribí 'Headshot' ('Disparo en la cabeza'), lo que proclamaba era toda una realidad: «¡Salvadme!». No veía salida por ningún lado, me seguía sintiendo atrapado en mis recuerdos y mi (supuesto) dolor. ¿Por qué demonios no podía ser feliz o normal como los demás?
En realidad, 'Headshot' quiere expresar ese sentimiento: encontrar una vía de escape ante tanta desesperación. La canción, además, encerraba algunas frases sobre el feminismo, una postura desafiante y exagerada que había tomado prestada de Courtney Love o Kat Bjelland. Como cantaba en inglés, no había ningún problema porque la gente no se iba a enterar de nada. De ahí que proclamara que «me estoy acariciando el coño» con total impunidad. Puede parecer una tontería, pero para mí era un pequeño homenaje hacia el rock femenino. La música de la canción, incluso, tenía una cierta reminiscencia a 'I Think That I Would Die', de Hole. El estribillo, en cambio, era una burda progresión de acordes de esas que toda banda ha empleado. De hecho, ese mismo año un compañero de clase me pasó una grabación de su grupo y recuerdo sentirme poco original ya que ellos también la usaban en uno de sus temas.
headshot (early) by diegocoen De hecho, esa era precisamente la paradójica dualidad que me caracterizaba: cuanto más alto subía, más dura era la caída. Las subidas eran, obviamente, relativas. Con ellas me refiero más bien a etapas de aparente bienestar.
Como acababa de empezar la Universidad y se me abrían múltiples posibilidades, la mayor parte del tiempo me encontraba feliz y distraído. Comencé a quedarme a salir en la capital con mis nuevos amigos y amigas, traté de adherirme a la realidad con más fuerza, olvidando el melancólico pasado que dejaba atrás.
Pero incluso en estos momentos de relax y efímera comodidad, mi lado negativo aparecía de repente y me deprimía sin saber bien por qué. Me sentía perdido e incompleto, nada me llenaba y, aunque con mis compañeros de piso me unía una gran amistad, a veces me sentía del todo aislado. Tanto es así que una tarde, después de beber cerveza con mis nuevos compañeros, regresé al piso e intenté ahorcarme colgándome de una lámpara. Esta cedió haciendo un poco de alboroto por lo que, ruborizado, desistí y opté por regresar en autobús al pueblo. Una vez más, dudo que este intento de suicidio fuera en serio. Probablemente no fuera más que una llamada de atención. Nadie me descubrió, en cualquier caso. Era un desahogo que necesitaba para mí mismo, para dar salida a ciertos demonios que me carcomían por dentro.
Adonde quiero llegar es que la muerte seguía siendo una dulce obsesión para mí. No en plan gótico o siniestro, pero sí en el sentido de no tener nada que perder. Morir estaba bien, pese a tener solo 18 o 19 años.
Por eso, cuando escribí 'Headshot' ('Disparo en la cabeza'), lo que proclamaba era toda una realidad: «¡Salvadme!». No veía salida por ningún lado, me seguía sintiendo atrapado en mis recuerdos y mi (supuesto) dolor. ¿Por qué demonios no podía ser feliz o normal como los demás?
En realidad, 'Headshot' quiere expresar ese sentimiento: encontrar una vía de escape ante tanta desesperación. La canción, además, encerraba algunas frases sobre el feminismo, una postura desafiante y exagerada que había tomado prestada de Courtney Love o Kat Bjelland. Como cantaba en inglés, no había ningún problema porque la gente no se iba a enterar de nada. De ahí que proclamara que «me estoy acariciando el coño» con total impunidad. Puede parecer una tontería, pero para mí era un pequeño homenaje hacia el rock femenino. La música de la canción, incluso, tenía una cierta reminiscencia a 'I Think That I Would Die', de Hole. El estribillo, en cambio, era una burda progresión de acordes de esas que toda banda ha empleado. De hecho, ese mismo año un compañero de clase me pasó una grabación de su grupo y recuerdo sentirme poco original ya que ellos también la usaban en uno de sus temas.
i'm stupid, i'm lying
i'm stupid, i'll shoot in my head
save me!
i am feminist, i'm a superstar
i'm petting my kitty
save me!
i sniff the flowers in my head
i run away from the city of shame
i sniff the flowers in my head
i'll shoot in my head
we all are dead
excitement, violence
save me!
i sniff the flowers in my head
i run away from the city of shame
i sniff the flowers in my head
you are the tree and i'm the axe
soy estúpido, estoy mintiendo
soy estúpido, me dispararé en la cabeza
¡sálvame!
soy feminista, soy una superestrella
me estoy acariciando el coño
¡sálvame!
huelo las flores en mi cabeza
huí de la ciudad de la vergüenza
huelo las flores en mi cabeza
me dispararé en la cabeza
todos estamos muertos
emoción, violencia
¡sálvame!
huelo las flores en mi cabeza
huí de la ciudad de la vergüenza
huelo las flores en mi cabeza
tú eres el árbol y yo el hacha
Sesiones:
- Phantoms (1997/98)
- Drums (1998)
- France (1998)
- FX (1998)
- Live In A Hole (recop, 1998)
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