Estoy atrapado en una celda de ámbar.
Eso, ni más ni menos, es lo que proclamo en esta canción. Atrapado en el tiempo, atascado, fosilizado. Incapaz de avanzar, anquilosado parasiempre en el pasado. Un pasado gris e incierto, mejor que cualquier presente o futuro. Mío, único. Mi pequeña burbuja. Mi zona de seguridad. Mi oasis privado, un microuniverso para mí solito. En el exterior, el mundo avanza. Los demás encuentran trabajo, se compran coches, o siguen con sus carreras, a punto de concluir. Sus vidas siguen, avanzan. La mía no. Está atorada, atascada, petrificada.
Emocionalmente, como ha quedado claro, el periodo 2002-2003 fue bastante duro porque empezaba a intuir que las cosas me iban a ir mal. Que no me había servido de nada ser el empollón de la clase. Que tener una pareja o un puado de amigos no era suficiente. Que el caos estaba dentro. Que me iba pero siempre regresaba. Y, cuando te encuentras desahuciado en un ruin pueblo, a años luz del mundo real, eres un completo dinosaurio.
Morirse, morirse por dentro, ¿lo entiendes?
Hacía teatro solo para relacionarme con gente joven y sentirme vivo. Necesitaba aire. Necesitaba cambiar de aires. El viaje a Reino Unido era inminente, sí, pero mientras... dudas, inseguridad, una lenta y tortuosa agonía. Me sentía abandonado y traicionado, dejado atrás. Olvidado. Estaba dispuesto a convertirme en un yonqui emocional por ella, lo cual precipitó, obviamente, mi posterior caída.
Esa extraña sensación de contemplar al mundo como si no fuera contigo es lo que traté de plasmar en este tema. Sentirme podrido y viejo. Atrapado. Lo demás fluía, evolucionaba, encontraba poco a poco su lugar y su espacio. Pero yo, para variar, jamás he podido sentir que pertenecía a ningún sitio, errando eternamente en el tiempo, olvidado para todos.
'Amber Cell' era mi alter ego de 2003. La imagen que mejor me representaba. Y solo tenía 23 años. Ya estaba sucio, derrotado y descartado de por vida. Mi nombre artístico, aunque efímero, pasó a ser ese, Amber. Es el que utilicé en la maqueta que me llevé a Manchester, la ya comentada B-Side Music. La que repartí entre conocidos y que estuve a punto de colar a un representante de 4AD, el sello de los Pixies. ¡Los Pixies, nada menos!
Poco después, llegaría Tamara-La-Buena, la del megahit 'No Cambié, y se rebautizaría como Ámbar y después como Yurena, y después a nadie le volvió a interesar y posiblemente haya muerto. Una buena excusa para deshacerme de dicho apodo artístico.
Cuando regresé a España a finales del verano de 2004 y, casi sin proponérnoslo, creamos un grupo de música, volví a caer en la tentación. Necesitábamos un nombre para una entrevista que nos iba a hacer nuestro ahora amigo Jose Berral en la radio, así que barajé, provisionalmente, Amber Cell como una opción.
Dejé caer de modo inesperado key, en su lugar, como una mínima etiqueta provisional, pero esta se quedó.
El texto reincide en todo lo ya expuesto. Buscaba escribir como Gavin Rossdale, empleando frases cortas para dibujar un cuadro impresionista. Para atrapar el momento. Capturado en una celda de ámbar, cual fósil que languidece, para siempre, en el tiempo. Recuerdo pasear mi cuerpo inane por las calles de mi pueblo, tratando de no pensar en nada, sintiéndome un estorbo, viejo y enfermo. Mi pelo, siempre largo, empezaba a flaquear. Mi piel se arrugaba. La ingenuidad de tiempos pasados había desaparecido casi por completo. Y todo por culpa del paso del tiempo.
Algunas primeras líneas que anoté durante aquel otoño decían así:
forget the face of innocence
endure without being confused
suffer the nails of the age in your hands
too bad, you'll never learn
like falling leaves, my skin's diseased
can't climb it up or looking back
though i was like you
i know i never will
sleep the eternal dream
olvida el rostro de la inocencia
resiste sin confundirte
sufre las uñas de la edad en tus manos
qué lástima, nunca aprenderás
cual hojas que caen, mi piel está enferma
no puedo trepar ni mirar atrás
aunque yo fui como vosotros
sé que nunca lo seré
duermo el sueño eterno
En algún momento, poco antes de marcharme al UK, recuerdo ver una noche un concierto unplugged de Cranberries, y la melodía de 'The Animal Instinct' se alojó en mi cabeza, moldeándola y reescribiéndola para convertirla en el estribillo de esta nueva pieza. Otras ideas se me iban ocurriendo en esta misma línea de decadencia y tempus fugit. Así, escribí en otro boceto:
you taught me this
made me wilt
it hurts so much
at least, it never fails
do you know you make me cry?
me enseñaste esto
me hiciste marchitar
duele tanto
al menos, nunca falla
¿sabes que me haces llorar?
Añadir la imagen de alguien que se está marchitando no fue algo casual. 'Amber Cell' posee un riff muy parecido al de 'Wither', otro tema favorito compuesto cuatro años antes. Ambas palabras, wither y wilt, son sinónimas.
Antes de partir hacia Inglaterra la incluí en mi ya mencionada maqueta Amber: B-Side Music. En un artwork provisional, de hecho, aparece simplemente como 'New Song', pues era muy reciente. En otras copias que repartí sí aparece con su título correspondiente, sin embargo. La letra era completamente improvisada, las típicas líneas que voy repitiendo hasta dar con una versión definitiva. Sílabas y sonidos que mutarán hasta convertirse en algo. Puedo descifrar palabras como "made not born", "your stupid bliss", "shiny home", "do you know this is why i'm ashamed", todas con resonancias personales. 'Shiny Home' era una canción de Washing Machine, por ejemplo. Cuando un tiempo después me asenté en el país británico, pude terminar el texto de esta canción, incorporando algunas ideas nuevas (sobre todo, para el estribillo) y retomando otras:
you taught me this
how to wilt
it hurts so much
at least, it never fails
suffer the nails of the age in your hands
too bad, you'll never learn
do you know you make me cry?
can i sleep the eternal dream with you?
feeling such world-weariness
don't you know we're shooting stars?
like falling leaves, my skin's diseased
this bubble is my time machine
forget the face of innocence
although i was like you
i know i never will
i'm stuck in this amber cell
me enseñaste esto
cómo marchitarme
duele tanto
al menos, nunca falla
sufre las uñas de la edad en tus manos
qué lástima, nunca aprenderás
¿sabes que me haces llorar?
¿puedo dormir el sueño eterno contigo?
sintiendo tal hastío vital
¿no sabes que somos estrellas fugaces?
cual hojas que caen, mi piel está enferma
esta burbuja es mi máquina del tiempo
olvida el rostro de la inocencia
aunque yo fui como vosotros
sé que nunca lo seré
estoy atascado en esta celda de ámbar
Aunque nunca la intenté con key, en cuanto Adolfo y yo iniciamos nuestro nuevo proyecto como Silverfuck, me dediqué a recuperar canciones de todo tipo por el mero placer de verlas acabadas y con batería. Esta tuvo un par de oportunidades en nuestros ensayos post-2009.
Sesiones de grabación:
- Amber: B-Side Music (2003)
- Forgotten Session (2003)
- Ensayo 20/06/2010
- Ensayo 09/07/2010