viernes, 17 de febrero de 2012

BLUE STAR LADY (1999)

Llegó el momento de hablar de Nuria. Para no detenerme demasiado en describir su notoria belleza, solo diré que era (y es) una auténtica barbaridad cuya presencia a nuestro lado no hacia sino hacernos sentir terriblemente afortunados.
En aquel mítico verano de 1999 ella salía con un amigo nuestro. Él era muy celoso y no podía soportar la creciente complicidad que surgió entre su novia y Antonio, su verdadero amigo íntimo. Es posible que las intenciones de ella fueran solo provocarle. En cualquier caso, mientras yo caminaba por los bosques de Navarra poniendo en orden mis ideas -debo admitir ahora que justo unas semanas después volví a intentar dejarme caer de una cuerda-, parece ser que la situación estalló y mis amigos se pelearon. Nuria le contaba secretos a Antonio, habían cogido mucha confianza y él, virgen e ilusionable, se sentía cada vez más atraído por algo que se le estaba yendo de las manos.
Cuando yo regresé, el novio se había marchado una temporada al extranjero para aprender inglés, Antonio había viajado al pueblo de sus abuelos como cada verano y Rafa, el batería, estaba fuera, de vacaciones.
No tenía con quien salir, en principio.
Así que me dio por llamar a Nuria y comenzamos a vernos cada noche durante una semana. Yo incluso la recogía y la dejaba en casa, ejerciendo sin tapujos de su pareja. Estaba jugando con fuego. Sí, ¿y qué? Ella me daba pie, calentándome como solo ella sabía hacer. Yo me dejaba hacer y llevar, sabiendo que las cosas tenían un límite, pero en aquellos momentos no podías controlar tu fatal atracción. He de confesar que realmente no pasó nada, pero a los ojos de todos los que nos vieron juntos en aquellas noches -entre ellos, su propia hermana y cómplice o amigas como la ya conocida Ángela- la infidelidad era indudable. A pesar de todo, a mí aquella situación me hacía sentir terriblemente incómodo, ya que la deseaba pero estaba prohibida. Ella se desahogaba y lloraba y compartíamos nuevos secretos e intimidades, y se acercaba a mí, y nos perdíamos en la oscuridad de la noche, para sentarnos en un solitario rincón apretados el uno contra el otro, cobijados bajo un manto de estrellas...
Probablemente no fuera más que un juego para ella, restregándose y diciéndome que yo sería un buen padre o que tenía pinta de ser muy fértil (!). No se adónde quería llegar con semejante calentamiento, tan delicada y preciosa con su piel blanca y su pelo moreno y sus ojos enormes y oscuros brillando solo para mí... Quedamos para ver la lluvia de estrellas de ese mes de agosto, me pidió que siguiéramos viendo y le diera clases de inglés... No me podía creer que aquello tan hermoso me estuviera ocurriendo a mí, que tan solo unas semanas antes había buscado la muerte cuando todos mis amigos se habían ido a la playa a pasar un fin de semana legendario...
Otro se hubiera aprovechado de la situación y hubiese actuado de otro modo. Si ella disfrutaba calentando a los demás igual debería haber seguido mis instintos. Pero yo, tan vulnerable y enamoradizo, traté de pensar con la cabeza y opté en última instancia por alejarme de ella, poniéndome en su lugar y creyendo, no sé si erróneamente, que bastante mal lo había pasado como para que encima apareciera yo y le causase más problemas.
Ya sé que fue una actitud estúpida, sobre todo después de saber cómo les terminaron yendo las cosas (aunque volvieron, poco después su historia se acabó y ella terminó desatándose por completo). Tuve que haber aprovechado la oportunidad puesto que, en definitiva, aquel tipo tampoco era mi amigo íntimo ni nada. Todos estos son pensamientos vanos marcados por un tardío arrepentimiento. Si ella se ofreció, debí haber actuado y no pensar tanto en lo que pudiera pasarle o el qué dirán o en lo relativa que es la amistad cuando eres tentado por una diosa.
Una vez más lo proclamo: soy idiota.
Algunos conocidos nos veían pasear de noche y me preguntaban qué demonios hacía yo con ella. Mi respuesta era el silencio. No era mi intención causarle más incómodos problemas a Nuria, quien se desahogaba charlando conmigo y haciéndome subir casi más que nadie nunca hasta entonces.
Todo se acabó y yo, pesarosamente, regresé a mi segundo plano.

Numerosos poemas manaron de mi alma o mi corazón o mi disparada libido durante esas fechas. Trataba de convencerme a mí mismo de que aquello era real, de que estaba jugando con fuego y saliendo con Nuria, si bien no culminando tan extraño cortejo.
Decidí dedicarle una de las canciones más melódicas que compuse en aquel verano. Sus líneas trataban de captar las difíciles circunstancias en las que mi deseo no podría ser correspondido. La titulé 'Blue Star Lady' ('La dama de la estrella triste'), una expresión quizá no del todo acertada que pretendía resumir la tristeza y majestuosidad de aquellas noches vividas en su compañía, contemplando las estrellas.
Musicalmente era muy sencilla y desde el principio tuve claro que sería mi 'Glycerine' particular.

sitting on the cold floor
looking at your eyes
there's so much pain in them
that i couldn't even lie
i'd like to say to you
you're not as the other ones
and that this time i'm on your side
never ever, trust me
we will never sever
and you know i've got my seeds
we're talking about what you are
doing here with me
i love you when he's far away

she said i would be a good father

an impossible love and a breakable heart
all our secrets mouth to mouth
i can make you smile
but I could make you cry
and that's why i run away

all the stars are crying for you
all the scars i've got because of you

when i was down
i looked into your eyes
and now i'm down
but you're far away

this is the perfect day
i've always dreamed of
telling secrets was a burden
i'll never understand why you're chainded to him
charming in you, shyness in me

she said i would be a good father

better than hers, better than mine
better than everyone you've ever known
she lied to me


sentado en el frío suelo
mirándote a los ojos
hay tanto dolor en ellos
que ni siquiera podría mentir
me gustaría decirte
que no eres como las otras
y que esta vez estoy de tu parte
nunca jamás, confía en mí
nunca nos separaremos
y ya sabes que tengo mis semillas
hablamos sobre qué haces tú
aquí conmigo
te amo cuando él está lejos

ella dijo que yo sería un buen padre

un amor imposible y un corazón rompible
todos nuestros secretos de boca en boca
te puedo hacer sonreír
pero podría hacerte llorar
y por eso huí

todas las estrellas lloran por ti
todas las cicatrices que tengo por tu culpa

cuando estaba triste
te miraba a los ojos
y ahora estoy triste
pero tú estás lejos

este es el día perfecto 
con el que siempre he soñado
contar secretos fue una carga
nunca entenderé por qué estás encadenada a él
el encanto en ti, la timidez en mí

ella dijo que yo sería un buen padre
mejor que el suyo, mejor que el mío
mejor que todos los que has conocido
ella me mintió






Tuve problemas con un verso, el que ahora dice «Never ever, trust me, we will never sever». Originalmente era «Never ever I met anyone so clever» (Nunca jamás conocí a alguien tan listo). Con el transcurso de los años me pareció una idea absurda. ¿Lista? ¿Ella? Más bien, calientapollas...
La canción terminó construyéndose alrededor de la frase sobre la paternidad. Incidía una y otra vez en que ella me veía como un buen padre. Yo fantaseaba con que el suyo no era bueno, ni tampoco el mío, ni ningún otro... Quizás esto podría llevar a confusión ya que a menudo hablo de que «te amo cuando él está lejos» o «estás encadenada a él», lo cual podría entenderse como que ese «él» sería su propio padre. Semejante ambigüedad no fue nunca premeditada, pero en fin, a quién le importa...
Pese a todas sus proclamas de adoración y pasión entregada, la última línea era del todo reveladora: «Ella me mintió».





'Blue Star Lady' fue un tema que yo disfrutaba tocando en la intimidad. Quizás era demasiado homogéneo como para incorporarlo al repertorio de un grupo de rock, por eso lo solía interpretar en acústico en casa o con algo de distorsión, como en esta sesión que registré en 2004 cuando conseguí prestado un bajo.

Cuando key pasó a la historia (o eso pensábamos), y Adolfo y yo continuamos ensayando juntos, opté por rescatar 'Blue Star Lady' e incorporarla al repertorio estable de nuestro proyecto White K/Silverfuck. De hecho, debió haber sido debutada en directo cuando actuamos en mayo de 2010 en el Sun Festival, pero de las 12 canciones que componían nuestro setlist al final solo tocamos 5.

Sesiones de grabación:

  • Raw Power (1999)
  • Lost Tape (bass clip 30", 2000)
  • A New Beginning (2000)
  • Demos (2001)
  • 'Blue Star Lady' (2004)
  • Acoustic Session (2006)
  • Ensayo 07/02/2010
  • Ensayo 21/02/2010
  • Ensayo 01/03/2010
  • Ensayo 13/03/2010
  • Ensayo 09/05/2010 (x2)
  • Ensayo 24/09/2010





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